Premio 500€
Estrellas Michelin contra el desperdicio
Colegio: CEIP NÚMERO 14 DE TORREVIEJA
Grupo: 1º Primaria – 1ºA
Provincia: Alicante
Premio 1.000€
Colegio: CEIP «ALEJO LORÉN ALBAREDA»
Grupo: 2º Primaria – 2ºB
Provincia: Zaragoza
Premio 500€
¡Los Salvacomidas nos necesitan!
Colegio: COLEGIO «CANTÍN Y GAMBOA»
Grupo: 4º Primaria – 4º
Provincia: Zaragoza
Premio 1.000€
Proyecto Salvacomidas
Colegio: CEIP «CARRETAS»
Grupo: 3º Primaria – B
Provincia: Madrid
Premio 500€
Si no te lo comes tú, se lo come la…
Colegio: CEIP «ANTONIO HERNÁNDEZ GIL»
Grupo: 5º Primaria – A
Provincia: Badajoz
Premio 1.000€
Si se está poniendo pocho…¡haz un…
Colegio: CEIP «MALACORIA»
Grupo: 5º Primaria – QUINTO
Provincia: Cantabria
Proyecto interdisciplinar, desarrollado principalmente en Conocimiento del Medio y Lengua Castellana.
¿Puede un niño de 6 años cambiar el mundo empezando por su plato? Este proyecto nace al detectar situaciones reales de desperdicio alimentario en el entorno cercano del alumnado. Desde ese momento, se convirtieron en auténticos “detectives del desperdicio”, realizando entrevistas al personal del comedor y registrando en sus hogares los alimentos que se desechaban. Con esta información, implicaron a sus familias diseñando recetas de aprovechamiento que posteriormente grabaron en vídeo, desarrollando la expresión oral, la creatividad y el uso funcional del lenguaje. En el aula, se simuló un restaurante, donde por equipos elaboraron menús, seleccionaron ingredientes y analizaron los posibles desperdicios, fomentando la toma de decisiones y el trabajo cooperativo. Como cierre, el alumnado llegó al aula y la encontró transformada en una cocina real, con alimentos recopilados de casa y del comedor. Antes de comenzar, se leyó en gran grupo un cómic protagonizado por ellos mismos, que les motivó a cocinar recetas con plátanos maduros, naranjas blandas y pan duro. Finalmente, compartieron la experiencia con otros grupos, convirtiéndose en agentes de cambio.
El alumnado desarrolló conciencia ambiental y pensamiento crítico ante el consumo, adquirió hábitos de aprovechamiento alimentario, mejoró la competencia lingüística (expresión oral y escrita), la competencia matemática (registro y análisis de datos), la autonomía personal y la planificación de tareas. Además, fortaleció la creatividad, el trabajo cooperativo, la implicación familiar y el sentido de responsabilidad social.
Proyecto de centro (huerto escolar), ciencias naturales, lengua, matemáticas y plástica.
Tras ver la aparición de pulgón en nuestro huerto vimos la necesidad de investigar la manera natural de acabar con la plaga. Nos dimos cuenta que la colocación de plantas aromáticas era una opción perfecta para conseguirlo, ya que los insectos que pueden acabar con la plaga son atraídos por las mismas. Y decidimos seguir la propuesta de “Los Salvacomidas” y crear nuestro jardín aromático. Pero necesitábamos saber cuáles eran esos insectos beneficiosos para nuestro huerto y cuáles las plantas que los atraen, para ello acudimos a nuestra biblioteca del colegio donde hay amplia bibliografía sobre el tema. Ya sabíamos mucho pero no sabíamos cómo llevarlo a cabo, por lo que decidimos hablar con el grado superior de agricultura del instituto de nuestra localidad. Con ellos decidimos el mejor sitio para nuestro jardín de aromáticas, nos ayudaron a medir y cercar el espacio, así como a preparar la tierra para después plantar. También nos dieron consejos para poder llevar a cabo el mantenimiento del espacio y juntos colocamos unos carteles indicadores con corchos reciclados para indicar lo que habíamos plantado. Nos acompañaron también los alumnos de 6º de primaria de nuestro colegio, los cuales en cuanto terminó la actividad nos ayudaron a rellenar nuestro cuaderno de campo. Fue una jornada de convivencia y aprendizaje muy especial en torno al cuidado del huerto y por tanto del cuidado de nuestros alimentos.
Aprendimos a observar en nuestro huerto, vimos la presencia de pulgón que estaba estropeando nuestra hortaliza. También desarrollamos nuestras capacidades de investigación para dar respuesta al problema. Encontramos que las mariquitas podían terminar con estos bichitos de forma natural y que había diferentes plantas aromáticas que las atraían. Aprendimos que ésta es una forma natural de dar respuesta a nuestro problema, y que es la más adecuada para evitar pesticidas y tóxicos que se quedan en el alimento y a la larga pueden perjudicar nuestra salud. Estudiamos que estas plantas además atraerían a otros insectos beneficiosos para nuestro huerto, polinizadores, ayudándonos a aumentar la producción del mismo, incluso el tamaño de nuestras hortalizas. También leímos que las plantas cultivadas en un entorno biodiverso suelen ser más nutritivas, frescas y sabrosas que las industriales, por lo que no nos quedaba duda de que necesitábamos un jardín de aromáticas. Aprendimos a escuchar a otros profes y a otros niños y a trabajar en equipo, lo que hacía que nuestra motivación fuese en aumento. Esta motivación, junto con la de partir de una necesidad real hará que el aprendizaje perdure en el tiempo. Además, no solo hemos aprendido contenidos curriculares sino que hemos desarrollado habilidades sociales, y hemos aprendido la importancia del cuidado, en este caso la importancia del cuidado del huerto como fuente de alimentación saludable.
Educación Física
Primero, se ha presentado un círculo cromático (que previamente se había trabajado en la asignatura de Plástica) gigante de papel, pero sin alimentos (¿dónde están?). Para conseguir los alimentos, se ha realizado el siguiente juego: Los Salvacomidas: dos equipos diferenciados con petos, Equipo Alimentación Saludable y Equipo Fast-food. En un campo rectangular (gimnasio), se dividen tres franjas con conos: Zona Alimentación (lado A), Zona Central (centro con alimentos), Zona Fast-food (lado B). El equipo de Alimentación Saludable debe recuperar y llevar a su “cesta saludable” la comida que representan alimentos saludables; los segundos (equipo Fast-Food) intentan impedirlo tocando a los participantes para que regresen a su base y realicen una tarea de higiene antes de volver a jugar. Si pillan a alguien, este niño/a debe dar su comida saludable (solo pueden llevar uno) y los Fast-food se la lleva a su base. Además, para seguir jugando deberá volver a su base y realizar una mini-tarea de higiene con mímica, por ejemplo, lavarse los dientes (el profesor/a revisará y dará el OK). Cuando hemos conseguido superar el juego, hemos subido a clase, dónde han aparecido los alimentos, ¡pero sin colorear! En seis grupos de unos 4 alumnos/as, han coloreado los alimentos y los han pegado en el círculo. Además, han presentado tres ventajas de ese grupo cromático. Las ventajas las han buscado en Internet con un ordenador.
El alumnado ha obtenido aprendizajes muy completos y variados, tanto motrices como cognitivos y actitudinales. La actividad combina juego motor, educación para la salud, trabajo cooperativo y expresión plástica, así que los aprendizajes se distribuyen en varias dimensiones. – Cognitivos: clasificación de alimentos (diferencian alimentos saludables y no saludables), comprensión del círculo cromático (relacionan colores, grupos cromáticos y sus características, reforzando contenidos de Plástica.) y búsqueda y selección de información (utilizan Internet). – Motrices: desplazamientos, velocidad y agilidad; toma rápida de decisiones; y coordinación, expresión y control corporal. – Sociales y emocionales (trabajo en equipo). – Aprendizajes relacionados con la salud (alimentación saludable y hábitos de higiene).
Lengua, Matemáticas, Ciencias Naturales, Ciencias Sociales y Plástica
Fue un trabajo conjunto de ambas clases, ya que utilizamos muchos desdobles para poder hacer las actividades. presentamos el video de las croquetas (muy atractivo) y desde ese punto, fuimos uniendo contenidos con las diferentes asignaturas ( ejemplos: los gráficos con Matemáticas y el mapa gastronómico con Ciencias Sociales).
– Diferencias entre alimentación y nutrición. – Diferencia entre microalimentos y macroalimentos, y sus nutrientes. – Gastronomía: como desde siempre se ha utilizado las «recetas de aprovechamiento». – Solo tocar o coger los alimentos que se van a utilizar. -No malgastar comida ( rincón del Salvacomidas). -Reutilización de envases de alimentos.
Ciencias de la naturaleza y valores, con matemáticas, lengua, artística y tecnología, fomentando la sostenibilidad y trabajo en equipo.
En el CEIP Antonio Hernández Gil, varias pandillas de alumnado desarrollan el proyecto “Si no te lo comes tú, se lo come la gallina azul”, con el objetivo de reducir el desperdicio alimentario y recuperar la gallina azul, una raza tradicional en peligro. El proyecto comenzó cuidando a las gallinas desde sus primeros días, respetando sus ciclos de vida y aprendiendo sobre naturaleza y responsabilidad. Los restos del comedor escolar se aprovechan como alimento para las gallinas. Su estiércol se transforma en compost para nutrir nuestro huerto escolar, cerrando un ciclo sostenible de aprovechamiento. Los huevos ecológicos obtenidos se usan en recetas tradicionales, como los bizcochos de la abuela, uniendo alimentación saludable, cultura y aprendizaje práctico. Cada avance se comparte en nuestra radio escolar, Radio Postigo, involucrando a toda la comunidad educativa y fomentando hábitos responsables. El proyecto integra varias áreas de primaria: matemáticas (control de cantidades y cálculo de compost), lengua (redacción y comunicación en la radio), arte (diseño de materiales), valores sociales (trabajo en equipo, respeto y responsabilidad) y tecnología (documentación digital). Esta experiencia demuestra que acciones cotidianas, realizadas en equipo y con conciencia ambiental, pueden generar cambios reales en la reducción del desperdicio alimentario y en la educación sostenible del alumnado. https://drive.google.com/file/d/1CauQ4YGUiebsFgQZwalpuT_Tb0f6EJQI/view?usp=drive_link
El alumnado del CEIP Antonio Hernández Gil ha adquirido aprendizajes significativos a través del proyecto “Si no te lo comes tú, se lo come la gallina azul”. En primer lugar, han comprendido la importancia de reducir el desperdicio alimentario, aprendiendo a valorar los recursos y a transformar los restos del comedor escolar en alimento útil para las gallinas. Han desarrollado habilidades de responsabilidad y cuidado de los seres vivos, respetando los ciclos de vida de la gallina azul y entendiendo cómo sus acciones afectan al entorno. La gestión de la compostera y del huerto les ha permitido aplicar conceptos de ciencias naturales y matemáticas, como el cálculo de cantidades, ciclos de nutrientes y crecimiento de plantas. Además, el proyecto ha fomentado competencias de lengua y comunicación, mediante la narración diaria de actividades en Radio Postigo, y de educación artística, al diseñar carteles, etiquetas y materiales visuales. Han fortalecido valores sociales como el trabajo en equipo, la cooperación, la empatía y el respeto por la biodiversidad. El alumnado también ha desarrollado habilidades tecnológicas al documentar avances y difundirlos digitalmente. En conjunto, estos aprendizajes integran conocimientos prácticos, conciencia ambiental y hábitos de vida saludables, demostrando que la educación sostenible puede ser vivida y compartida de manera cotidiana.
Alternativa a la Religión
El grupo de quinto de Primaria que no acude a religión ha realizado un trabajo de investigación y divulgación sobre el desperdicio de alimentos. Para ello, hemos comenzado buscando qué es el desperdicio alimentario para, a continuación, indagar sobre cuáles son las causas del problema. Vemos dos materiales que se proponen en la plataforma (vídeo y juego interactivo) y luego buscamos la respuesta a preguntas que nos surgen en internet. Hemos tomado nota y hemos transformado la información en un mural. Además, aprendemos qué podemos hacer para ponerle solución a ese problema desde nuestra posición: planificar las compras, mirar las fechas de caducidad, o hacer recetas de aprovechamiento con ciertos alimentos. A partir de esto, ha surgido la idea de elaborar vídeos de frutas que hablan y que explican qué pueden hacer con ellas cuando están madurar. Hemos empleado Canva y les hemos puesto la voz de los alumnos. Por último, presentamos el trabajo al resto de aulas del colegio hasta 5 años, ya que consideramos la información relevante, y entendemos que todas las personas deben estar implicadas en poder mejorar esta problemática.
Al comienzo, centraban el concepto de desperdicio de alimentos en el hogar que es lo que ellos conocen. Se han quedado asombrados de la cantidad de comida que se desperdicia en otros ámbitos como la cosecha o el transporte. También les ha resultado especialmente llamativo la cantidad de kilos de alimentos que se tiran por persona y año. Han surgido ideas interesantes para reducir este desperdicio y se han mostrado muy motivados en la realización de la actividad, así como en la exposición de la misma a sus compañeros y compañeras.
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